lunes, 21 de octubre de 2013

jlfg-155
La marcha de la humanidad tiene que estar en manos de los humanos; no de los inhumanos.
Nuestra mayor debilidad es no confiar en la fuerza de nuestros pensamientos.
Como la verdad nunca estuvo en quienes se consideraban sus detentores; entonces con su derrumbe, la verdad sigue incólume.
No basta sonar; hay que trabajar. Pero sin sueños no hay nuevas realidades.
No hay posibilidad que la vida se vuelva monótona porque su esencia es la novedad.
El equilibrio emocional marca el inicio y el final de la madurez humana.
Vivir es convivir; no puede ser otra cosa, porque somos uno y una totalidad.
Somos un punto en medio de miles de millones hacia atrás y hacia adelante…, pero felizmente “un punto” formando parte del todo.
Nada es igual de todo lo que nos rodea; y cada uno de nosotros tampoco.
Todos queremos algo…, pero no nos olvidemos de lo más importante: ser.
Buscar “convencer”, generalmente es tiempo perdido; testimoniar es más eficaz.
La belleza de la noche son las estrellas; la del día: es tu presencia.
 Todo lo que cobra existencia es para salir al encuentro del otro; y nada es para sí mismo.
¿Basta huir de la corrupción? No. También no hay que serlo.
Conocer y respetar los procesos de ser y crecer de cada fenómeno o milagro: es la clave para no exasperare.
Cuando la alegría es verdadera se comparte y contagia sin necesidad del uso de estrategias.
Para existir necesitamos estar en el universo del otro y él en el nuestro.
La fuerza bruta necesita del escándalo para expresarse; el amor, del silencio y la paz.
No es necesario situar lo maravilloso en el futuro; ¡para ello está el presente!
La arrogancia es una máscara que se derrite ante el calor de la humildad.
La prepotencia  engaña a su víctima haciéndole creer que es un semidios.
Al corazón no le gusta polemizar con la razón; la deja que se estrelle sola.
Es difícil creer: cuando se exige ver.
La amistad para ocultarse la verdad; es una falsa amistad.

¡Cuántos miles de millones se invierten para mentir!

domingo, 20 de octubre de 2013

jlfg-154
El espacio público se ha vuelto un espacio privado por la expulsión de las mayorías.
Lo más importante, la educación, no se puede bajar al nivel de mercancía de mercado.
De lo que más se habla es de los derechos; y son los que están más ausentes.
La belleza es movimiento, la vida es movimiento, la verdad es movimiento. Lo estático es corrupción.
Creerse ser la medida de la verdad: es el peor error y contradicción.
Pareciera que todo es igual; pero nada lo es…, ni nosotros mismos.
Quien no se toma en serio: es imposible que tome en serio a los demás.
La mentira es como un océano; y la verdad, como una gota.
Faltando la coherencia: falto todo.
Todo es bello; y el egoísmo lo enfeece todo.
La comunicación más profunda es en silencio.
No se nace una vez…, sino siempre.
No hay nada más trascendente que lo cotidiano.
En realidad, no buscamos descansar sino caminar; es nuestro disfrute.
La armonía y perfección que contemplamos en la Naturaleza es la misma que habita en cada uno de nosotros; aunque persistamos en destruirla.
Cuando el centro de la vida es el amor: todo cobra color y vida; pero cuando no, todo se vuelve un destierro.
Los desengaños son los tragos amargos que hay en el camino…
Atravesamos por una etapa de manifiesta carencia de creatividad; hay demasiado seguimiento… sin más.
Estudiamos, no para saber sino para ser: es lo más acertado.
Si nos quedamos solos nos encontramos con un abismo…
Al final, la vida no es para si mismo sino para los otros.
Lo indeseable del poder es que esclaviza a quien lo detenta.

Sin líderes no hay futuro; los jefes son miopes y torpes.

viernes, 18 de octubre de 2013

Jlfg*153
La vida es un instante; el instante, una eternidad.
Hacer brotar una sonrisa es como hacer brotar una flor.
El lenguaje del cariño no son las palabras: esos son cantos de sirena.
Para descubrir al otro hay que silenciar el ego.
El amor desarma el miedo: aceptándolo.
Cuando uno nace no es un “aparecido”, y cuando muere, no es un desaparecido.
La inspiración para cantar es un regalo del Cielo que quiere impregnar de cielo la Tierra.
La juventud tiene la fuerza; el adulto, debiera tener la brújula.
Envejecer nos significa desencantarse; al contrario, ser ejemplo de fe y optimismo.
La comunión es la esencia de la vida y la fuente de la energía; el aislamiento es el polo opuesto.
Dar tiempo al otro es compartir el oro que tenemos.
En el encuentro verdadero: ninguno de se anula; y todos se potencian.
Compartir las cosas es más fácil; compartirse a sí mismo es la virtud.
La fuente del sentido de lo que hacemos no lo encontramos en el hacer; sino en el ser.
El resentimiento oculto es peor que la expresión de la emoción.
No vamos a ningún punto; estamos en él.
La avaricia se convierte en la peor idolatría.
Estamos en la vida para multiplicar no para quitar nada a nadie.
La vida se alimenta con vida; no con muerte.
Cuando se quiere empezar; hay que perdonar.
La vida es un don precioso; la justicia, aun mayor.
Las respuestas del amor son verdaderas cuando no se quedan en apariencias.
No es necesario obsesionarse por ser el mejor; y se puede optar por lo extraordinario de lo común y cotidiano.
Lo extraordinario esta en lo que denominamos lo ordinario y cotidiano.

Los pobres no solo son una mayoría sino también la mayor fuerza de la historia.

miércoles, 16 de octubre de 2013

jlfg-152

Jlfg*152
Antes de llegar al cielo tenemos que llegar a nosotros mismos.
Más bien este es el camino. Y “cielo” es el encuentro con la unidad,
Con la plenitud.
En esto, lo más perjudicial es el dualismo, que señala que la esencia es la diferencia
En vez de la unidad.
Es irrelevante lo que se haya sido o pueda ser; lo relevante es lo que se es ahora.
Cada instante, cada acción es eterna… eso es lo maravilloso y valioso.
Una hormiga es pequeñita, pero se hace sentir porque se mueve…, cuantos hay que viven y pasan desadvertidos.
La existencia no la dan las luces ni los aplausos; la da el ser.
Frente a  la oscuridad, la luz se acrecienta e ilumina más…
Las adversidades tienen una función: ayudarnos a conquistar la cima.
Los momentos de mayor unión con los otros: son los momentos de silencio y soledad.
Cuando se ama lo que se hace: no se siente  como trabajo sino como vocación.
Lo que verdaderamente alegra el corazón, no es la alegría personal sino la del otro. Y viceversa, con la tristeza.
Lo verdaderamente importante no es ser “profesor” sino “maestro”!
No importa que todo pase… basta con que haya ocurrido!
La plenitud es un estado; y resiste los embates como las rocas a las olas.
La fortaleza no tiene nada que ver con el poder sino con el temple del alma.
Hablar por hablar es de lo más fácil; hablar para escuchar: una gran virtud.
Hace falta activar los ojos y los oídos del alma…, porque los del cuerpo han sido inutilizados por el neuromarketing.
En un sistema donde casi todo se compra y vende…, la gratitud pareciera ser de otro planeta.
La importancia que exista tú: es que me encuentre yo.
El camino más largo es el camino hacia nosotros mismos.
El fracaso también tiene algo que enseñarnos: lo más importante.
Ser eternos no es un privilegio, es una responsabilidad.

La imaginación no está por estar…, sino para encantarnos siempre!

lunes, 14 de octubre de 2013

jlfg+151
Competir y competitividad no son sinónimos sino antónimos, porque este  no respeta al otro sino que lo anula.
Los más fuertes necesitan de los más débiles porque si no serian tales.
Nos conmueven los suicidios; pero más el ecosidio.
El amor hace florecer  todo; por eso la Tierra esta desolada.
El tiempo es maravilloso porque nosotros le impregnamos alma, color y alegría…, sino es neutral.
Como nuestro el universo en que habitamos es “interpretación”; entonces somos realmente creadores.
Siempre tenemos tareas; lo importante es contar con el ánimo para emprenderlas sin sosiego.
Como el mañana depende del presente; nuestras generaciones venideras ya nos demandan coherencia y buen tino.
La Naturaleza no nos ofrece pelea; ese espíritu esta dentro del alma des humanizada.
¿Para qué consumir veneno? Aunque sea dulce.
El amor es lo más fuerte que existe; sino es así, es porque ha intervenido la manipulación.
¡Qué importa que el tiempo vaya más rápido!... A su vez, hay que imprimirle premura a nuestro actuar.
La música desde el silencio es la que da origen a las mejores composiciones musicales.
La vida se abre paso aun en medio de los basureros de la historia.
La expansión de la conciencia es a través de lo más cotidiano y pequeño: allí están los mayores tesoros.
La re-velación se trata de re-ver…, solo entonces, caemos en la cuenta de lo maravilloso y sagrado que es todo.
El arte de tejer la vida conlleva unir todos los matices, agradables y desagradables, porque son parte de la totalidad.
La fuerza está en las raíces; saberlo no está de demás, para evitar las apariencias.
Cuando el otro no respeta se manifiesta tal cual es: un monstruo en potencia.
El lenguaje de las almas, aunque no es visible es real; además de transformador y multiplicador.
El miedo es tan cobarde que ataca a los más débiles.

El amor no sabe de medidas, solamente de responder a necesidades…, a veces ni siquiera manifiestas. 

domingo, 13 de octubre de 2013

jlfg-150
Cada individuo y cada grupo reclama contar con la verdad; pero ésta está por sobre todos.
El puerto definitivo nunca lo alcanzamos; nuestra misión solamente es permanecer en su ruta.
Quisiéramos tener más de todo; pero lo esencial no es mucho.
Quienes se edifican sobre el amor son los que van a tener la última palabra siempre.
Cuando “pensamos” que estamos derrotados; la realidad, con frecuencia, dice otra cosa.
La fortaleza verdadera consiste en vencer nuestro egoísmo.
La belleza del rio es su movimiento: la del alma, su evolución.
Más que llegar al cielo es llegar a nosotros mismos.
El mañana nadie lo conoce, pero está presente en el hoy.
La información pública no debe estar en manos de intereses privados porque la subyuga a estos.
Cuando los predicadores comprendan que de lo que se trata no es de evangelizar sino de ser evangelizados, entonces será una gran noticia para el mundo.
La lucha por la sobrevivencia no tendría lugar de ser si la ambición no existiera.
El odio no conoce límites; pero termina autodestruyéndose.
La traición es una manifestación de los débiles; resistirlas es propio de los humildes.
El analfabetismo  funcional ya sobrepaso el 50% de los que ¡saben leer pero no entienden lo que leen!
El milagro de la vida se conjuga con el milagro de la entrega por la libertad.
La mayor dificultad para vivir no la causa la Naturaleza sino la misma Especie.
Lo más irreal es el dinero; y sin embargo, gobierna el Mundo.
Cuando nos decidamos a vivir, entonces abandonaremos todo lo artificial.
El camino del amor es el más directo; y el de la mentira el mas tortuoso.
Donde los pobres son más pobres es en los países más aparentes ricos.
Al final, la salud es el blanco de las enfermedades, de los medicamentos y de los alimentos.

Si se admitiera que las escuelas surgieron para formar esclavos;  entonces, habría que concluir que su éxito ha sido con creces.
Jlfg-149
A la hora del crepúsculo,
Es la aurora para otros;
“otros” que también soy yo, porque somos uno.
El equilibrio no se pierde con nada:
Porque los cambios son el equilibrio.
Somos eternos, pero no como individuos, sino como cuerpos mayores.
Soñar es lo más fácil; actuar y realizar, cuesta un poco más.
Cuando el amor existe, el perdón no está ausente.
Morirse con la verdad que pertenece a otros; es permanecer en la agonía.
La espiritualidad, por lo general, corre cual río subterráneos, lejos de los rascacielos de las instituciones.
La mayor debilidad de una sociedad es no saber quién es.
La esterilidad emocional es peor que la intelectual.
La maldad no existe, mientras no la fragüe el corazón humano.
La corrupción del político es mortal para el pueblo.
Apagar la televisión comercial es encender el sol de la decencia.
El termómetro del amor es en qué medida asumimos las necesidades de los otros.
 El orden correcto es: primero el otro y después yo. Porque existo gracias a ellos.
Romper los muros del egoísmo es tan difícil porque la matriz del individualismo lleva largo tiempo expandiéndose.
Hace tiempos que la “democracia” se convirtió en “dinerocracia y publicitocracia”; y el gran ausente es el pueblo.
La Naturaleza en su sabiduría no se lamenta a por lo que fenece porque sabe que de allí surge lo nuevo.

La perseverancia requiere a veces de heroísmo, sobre todo en una época donde el culto lo tiene la inconstancia.