jueves, 28 de febrero de 2013


105-jlfg (autor)
Cuando la gratitud anida en el corazón; éste se convierte en un manantial de inagotable de bondad.
El equilibrio se pierde cuando cesa el cambio.
La flor agradecida abre sus pétalos cada día al salir el sol, y responde a su beso con su perfume.
A su paso la corriente de agua no es indiferente a las raíces que claman por vivir para dar sus frutos.
Conquistarse a sí mismo es una tarea de toda la vida.
¡Sorprenderse!: un don cada vez más escaso.
La quietud es el preámbulo de la paz; y el silencio su cuna.
El amor es nuevo cada día; es un proceso, no es un estado.
Aprender de los errores es un camino excelente para vivir en el presente; liberándonos del candado del pasado.
Cuando se nos olvida que tenemos que ser; entonces naufragamos en el hacer.
Los poderes tratan de darse lecciones entre sí; pero están todos sordos.
No se tendría que olvidar: los poderes son las naves; el océano son los pueblos.
Lo que parece más sólido, con frecuencia es lo más débil. Aun así, por debilidad, a veces, preferimos las apariencias.
Hay extremos: la política como el arte de servir la convierten en el arte de engañar.
En realidad, Dios nunca ha necesitado de religiones; es al revés.
La vida es un permanente “dialogo”; lo importante es con quien…
Nos encantan las certezas; pero la mayoría las inventamos.
Depende uno se sitúe…, así mira las cosas.

martes, 26 de febrero de 2013



104-jlfg (autor)
Los mayores terremotos no están ocurriendo en la Naturaleza sino en las Instituciones.
Todo es una unidad; no hay arriba y abajo; cielo y tierra; vida y muerte….
Compararse es otro nombre de competir; y permanecer en el círculo del error.
Un instante de vida es suficiente para estar agradecidos de la vida.
Todo está solamente  envuelto, nada mas tenemos que desenvolver: lo extraordinario en lo ordinario, lo divino en la materia; el silencio en el bullicio; la abundancia en la escasez….
La luz no descansa ni se cansa; siempre presente de día y de noche…, como el aire, el agua, la energía, el amor…
La fabricación de armas hace imposible la paz.
Nadie puede proveerse la vida a sí mismo; solamente recibirla y entregarla.
Aferrarse a algo o alguien es cortarse las alas a sí mismo.
La aspiración no ha de ser a no tener dolores…, sino que no los tengan los otros.
Respetar la libertad de cada cual es el mayor signo de amor.           
El día es noche cuando no está el ser amado; y la noche es día, cuando está.
El agua limpia y vivifica…; el perdón hace lo mismo.
Lo que fragmenta a la humanidad no son sus pensamientos ni idiomas, sino sus emociones.
La poderosa arma del miedo alcanza sus perversos objetivos paralizando; y no necesita más…
Tenemos una sola casa común; y solo falta la fraternidad.
Las religiones parece que se cansaron de su misión…, y se han dado vacaciones.
El espíritu que habita en cada ser lo sabe todo; y por eso calla… porque está en cada ser.
Cuando nuestra cabeza escucha al corazón; entonces se une el cielo con la tierra.
Sin conciencia el ser humano no está vivo ni muerto: es un ente.
El verdadero camino no es el que señalan los demás; es el que te construyes escuchando la voz del silencio.
Vivir es un acto de amor de miles y millones de seres que no vemos pero están procurándonos ese milagro.

                                                     
103-jlfg (autor)
La iluminación no es un evento es un procesos permanente.
“Estar bien” no es la meta si no estar en el océano de la solidaridad.
El desencanto ronda a los optimistas; pero no los atrapa.
La tragedia de nuestro tiempo no es el consumo sino el derroche.
Los valores no necesitan de explicaciones; basta con su práctica.
Que rico es el pan cuando se come sin odios ni quitándosele al otro.
Tenemos mucho camino por andar pero no en el futuro sino hoy, en el presente.
La fidelidad al otro es la consecuencia de la fidelidad a sí mismo.
Las limitaciones externas no existen si no hay limitaciones internas.
Para la sabiduría, entre mas pasa el tiempo más actual aparece.
Nos toca vivir en medio de “conspiraciones’’ que no nos permiten ser libres… pero sus objetivos no logran ser absolutos.
Hay explicaciones para todo; pero lo esencial no necesita explicación.
Todo está por hacerse a partir de las cenizas.
Con frecuencia se habla de “inclusión”, pero también con frecuencia no sabemos qué hacer con los incluidos.
No se trata que los “excluidos” pasen a ser “incluidos”; sino que aquellos salgan de sus reinos.
Cuando la conciencia se libera de la cárcel creada por las ideologías; por fin el ser comienza a evolucionar.
La compasión…, no es humana; es divina.
Es propio del amor: recrearlo todo; empezando por nosotros mismos.
La naturaleza es bella; pero el egoísmo enceguece.
No se necesita de mucha inteligencia para vivir; se requiere de criterio.
Lo más próximo que tenemos es lo nuevo; pero también para el necio es lo más distante.
Todos tienen una historia que compartir…, pero falta alguien que se complazca en escucharla.

domingo, 24 de febrero de 2013


102-jlfg (autor)
Espera y veraz…; la espera es una apertura y un vaciamiento de creencias.
La luz no teme a la oscuridad; se trata de no contaminarse.
Tenemos que entregar vida como el rio entrega agua.
No nos olvidamos donde estamos; pero no podemos encerrarnos en él.
No tiene sentido querer vivir sino sabemos para que vivir.
Se enseña mas a “desconfiar” que a confiar; porque se cree que el otro solamente puede ser o “demanda” o adversario.
No hay necesidad que te cuenten que hay milagros: ¡tú eres un milagro!
La belleza es permanente y siempre nueva.
Cada final es un nuevo comienzo;  dificultar aquello es impedir lo nuevo.
Desesperarse es como cortar las raíces a la planta; en los desiertos es cuando más hay que acrecentar las raíces.
El amor no demanda retribución, solamente aceptación.
La palabra más decidora y solemne se llama “silencio”.
La vida hay que vivirla no como viaje “de ida”, sino de “retorno”.
Los canales para comunicarnos son muchos; no solo el del pensamiento.
Si queremos la paz, que nuestra forma de vida no tenga carácter de arma.
La inteligencia sin amor es un cuchillo de doble filo.
Salimos de un seno para habitar en otro seno donde todo es armonía.
La quietud es la mayor fuente del movimiento.
Necesitamos del otro porque necesitamos saber quiénes somos.
Todo lo que nos rodea tiene su lenguaje: solo falta prestarle atención… y dialogar.

sábado, 23 de febrero de 2013


101-jlfg (autor)
La tarea que nos toca no es recorrer caminos sino abrirlos.
La vida bien vivida deja huellas imborrables.
Es imposible dejar de ser emisores de energía; el problema es ¿de qué tipo?
La añoranza carcome el alma; la esperanza la fortalece.
Cuando la oración se llena de palabras; es ruido que lo lleva el viento.
Lo que precisa no es observar a los demás; sino contemplarlos.
Lo que Dios hizo es maravilloso; pero lo que está haciendo,  también.
El desanimo puede aparecer en la cabeza; pero que no llegue al corazón.
El aferramiento al pasado equivale a aferrarse a la cáscara del árbol, y renunciar ir a la medula del troco y a sus raíces.
El temor invade a los poderosos, por eso se llenan de armas.
La paciencia es la base de la perseverancia.
Los imperios llegados su tiempo se desmoronan solos.
La necesidad del descanso es tan imperiosa como la de trabajar.
El mundo puede estar al revés, pero su capacidad de volver al equilibrio no la pierde nunca.
Los artistas te sorprenden, gracias al espíritu que mora en ti.
Quienes piensan que nada debe cambiar; han puesto el arado delante de los bueyes.
La farándula es para el pensamiento lo que la comida chatarra es para el cuerpo.
A veces la aceptación del otro requiere la anulación de sí mismo.
La ansiedad es el primer paso para el desequilibrio.
Cada día hay que germinar…, no importa si es invierno o verano.
En la renovación esta la eternidad.
El dialogo con Dios tiene un canal: el otro.
El fácil mantener la atención cuando hay paz en el corazón.
La aceptación de si mismo es incompleta sino le antecede la aceptación del otro.

viernes, 22 de febrero de 2013


100-jlfg
La vida propia se enriquece comunicando vida a los otros; y se empobrece, quitándole la vida a los otros (incluyendo la indiferencia).
La belleza de la existencia se vuelve infinita cuando el amor ilumina toda la realidad (contexto).
El dolor del otro es también el nuestro; somos uno…
A falta de sentido; aparece el ocio.
Si tienes que correr; descansa.
Toda la verdad está presente y escondida: dentro del ser.
La vida no es una loca carrera sino una sosegada navegación a puerto conocido.
Uno mismo solamente se da cuenta de sus pequeños defectos; hay que escuchar a los otros para tomar conciencia de los grandes.
El trabajo se vuelve inhumano cuando la persona del trabajador es un mero número o una útil maquina.
Hay que ponerse en el lugar del otro para saber algo de su realidad; lo demás es puro subjetivismo.
Hemos llegado al tiempo donde todas las mercancías están relucientes; generando un gran contraste con sus despachadores.
No basta renunciar; hay que decir la verdad.
Los candados se abren no solamente con los “sí” sino también con los “no”.
Cuando aprendamos a no atropellar a nadie; el otro se complacerá de nuestra presencia.
Ver para creer; y creer es crear son dos procesos simultáneos.
Cada vez que decimos “amen” estamos abriendo cerrojos.
Nuestro cuerpo no es torpe;  lo es la inteligencia alienada.
Nuestro mundo necesita luz; por eso hay que apagar los televisores y desempolvar los libros.
La tecnología es desarrollada a velocidades inimaginables; pero ¿sabe a dónde va?
El sentido de “pertenencia” no se identifica con la propiedad privada sino con la de “oblación”.

jueves, 21 de febrero de 2013


99 – JLFG
Llegar al camino (iluminación) es el punto de partida…
Quien busca la perfección no la encuentra; quien busca el amor lo encuentra.
El amor no requiere esfuerza; requiere entrega.
No hay mañana; hay presente.
Cuando la fe se convierte en ideología; ha comenzado a ser religión.
Hay que optar: o luchamos para sobrevivir; o sobrevivimos para luchar.
Un lugar y un tiempo no nos contienen; solamente nos retienen.
El factor originante del desequilibrio social y ecológico comienza en la familia; cuando esta se convierte en un “lugar de entretención” en vez de ser un “lugar de habitación”.
Regreso de la ciudad…, un cuerpo sin alma.
El avaro atesora para “tener” mañana; el sabio, comparte, para que “haya” mañana.
Impresionante…, lo que nos rodea, la Naturaleza, lleva millones de años, y uno es parte de este fenómeno.
Juzgar negativamente al otro es no quererse a si mismo.
Aprovechar el tiempo es la tarea más difícil en nuestro tiempo.
Las agendas recogen lo que se tiene que hacer; pero raramente lo que se tiene que ser.
Hoy día a la mentira no se le llama más mentira sino autonomía.
Aquello de “el hombre el lobo del hombre” no hace falta leerlo sino verlo en las aglomeraciones que parecieran ocultar conflagraciones.
La rutina es una constante solamente para quienes no salen de sí mismos.
Lo que se impone como “normal” es lo mas “anormal” inventado y sostenido (neuromarketing).
Mientras tengamos qué entregar, permanecemos aquí. Es la medida de vivir.
No es el otro quien tiene que acercarse a uno; es uno el que tiene que ir al otro. Eso es amor.
Mi silencio contribuye al surgimiento del otro.