domingo, 27 de octubre de 2013

159

JLFG-159
La mente aislada de todo se pierde; su coherencia depende de tener los pies en la tierra.
Después de todo, la torpeza se ahoga en su propio fango.
No basta la compasión; es necesaria la solidaridad.
El desafío mayor, no es vivir; sino acompañar.
Cada quien tiene su medida: vaciarlo, es un delito.
El ejemplo necesita vencer el temor para ponerse al servicio de los otros.
La felicidad no es una cuestión de estadísticas sino de prácticas cotidianas.
La intención de ofensa perfectamente se puede convertir hasta en alabanza.
No basta contemplar el bosque; hay que ser parte de él.
La saturación de sí mismo, impide que entre el amor.
“Déjame ir despacio”… porque voy lejos.
Las nubes no se deshacen; se transforman.
La máxima altura está en la máxima profundidad.
El resentimiento frena toda convivencia; y el perdón la moviliza sin límites.
Recordar solo es importante para actuar, corregir  y mejorar.
La paz es frágil; pero es flexible e indestructible.
Lo importante es ser libres: el peligro está en ser víctimas de aparentes oasis de libertad, pero que en realidad son sofisticadas formas de manipulación  y dominación.
La llamada “viviendo social” es antisocial porque el hacinamiento destruye la comunicación.
Pareciera que todo es igual, pero nada lo es, porque no existe la repetición de nada.
Una vida sin misión es como un auto sin bencina.
Los que mienten para triunfar se cavan su propio fracaso.
No existe “un día mas” o “un momento más”: solamente un día y momento nuevo y único.
No importa la brevedad del tiempo; importa la calidad de su contenido.

La debilidad de las palabras es la consecuencia de la vaciedad del ser.

sábado, 26 de octubre de 2013

Jlfg-158
Las novedades están en uno mismo…
El reconocimiento de nuestros errores constituye hasta un momento de belleza; y sobre todo de renovación y cambio.
Todo puede renacer…, hasta la especie humana!
El afán de manipulación es una estrategia preferida del envidioso.
El pesimismo es dañino porque anula la posibilidad del cambio.
El resentimiento contenido además de deformarlo todo; es cínico y malintencionado.
Si bien no podemos cambiar a nadie…, si podemos esperar cuando cambie.
El avaro, no solo no tiene la capacidad de dar, sino también la de recibir. Es una especie de ser blindando.
La peor sepultura es la construida por el egoísmo.
Que difícil la práctica de la ética en una sociedad desenfrenada por el lucro.
El espionaje es tan intenso donde la palabra ha perdido su valor de verdad.
La intolerancia es una excusa para pretender imponer la debilidad.
La necedad no conoce límites; porque no sabe de racionalidad.
La desesperación es mala consejera porque todo lo ve como no es.
Qué bueno que el tiempo no se estanca, porque sería un caos insalvable.
Vivir es maravilloso cuando el sol que la ilumina es el amor.
Quien dijera que lo sabe todo; mentiría. Como también el que cree que no sabe nada.
El privilegio de la paz es el faro para nuevos desafíos.
Lo extraordinario no es escandaloso… esta tan lejos como la sinfonía del ruido.
Para llegar lejos hay que ir despacio…,
La sencillez no es debilidad; como la prepotencia no es fortaleza.
La sensibilidad de cada ser es muy superior a lo que nos podamos imaginar: porque todo es vibración.
Encontrarse consigo mismo es poner fin al extravío que representa deambular en el exterior.

 Si en mi universo no están los otros; habito en un desierto.

jueves, 24 de octubre de 2013

157*jlfg
La probidad para acceder a cargos públicos hace tiempo que se traslado a otro planeta.
La comunicación con el Universo más que con el pensamiento es con las emociones.
Cuando se cambia la “visión” cambia todo: incluso la amargura se convierte en dulzura.
El egoísmo es impaciente; el amor, espera.
El mayor regalo que podemos dar al otro es comprenderlo.
La fuente de nuestra fortaleza siempre es el otro.
Lo que nos aísla no son las paredes sino la incomunicación.
El tesoro que portamos no nos pertenece: el privilegio es contenerlo y entregarlo.
Convivir con las contradicciones, sin caer en sus redes es la victoria de  quienes aprenden de los errores de los demás.
Cuando los políticos se olvidan de la política: el pueblo se queda huérfano y con adversarios en su seno.
El otro se busca a si mismo pero no se encuentra; te necesita a ti para encontrarse, conocerse y aceptarse.
La verdad no se deja poseer por nadie porque es libre y es amor; no admite la exclusión.
El bienestar individual no existe, porque el estar bien es un derecho de todos.
La senda para estar  bien es buscar el bien del otro.
Hablar para no escuchar es como cortar el agua para que se llene la piscina.
El afán de buscar no nos ha de privar de la alegría de encontrar.
La egolatría se ahoga en la uniformidad.
La miel existe por que las abejas no son individualistas.
Queremos paz; pero no queremos construirla…  entonces solo tendremos que añorarla.
El pesimismo se multiplica cuando no encuentra sujetos sino objetos.
Las sorpresas no son para asustarnos sino para despertarnos.
Lo infinito está en la semilla, no hay por qué buscarlo en el horizonte.

Todo final es un principio.

martes, 22 de octubre de 2013

156-jlfg
·         La esperanza es la que siempre espera buenas nuevas, pese a que sea crea que todo está perdido.
·         El sistema de mercado es el mejor en conseguir la acumulación en pocas manos.
·         Las “cumbres” van y vienen; pero la realidad tiene otra cara.
·         La comunicación es un medio: su tesoro o su maldición es lo que transmite.
·         El resentimiento contenido constituyen las grandes calderas del mundo moderno.
·         Las reservas morales han cambiado su ubicación: se han desinstitucionalizado.
·         La inspiración para vivir cada día: constituye el mayor regalo que podemos compartir con el otro.
·         No se conoce de un dique que detenga a un río: al contrario lo agiganta.
·         Si queremos ascender, tenemos que descender; porque construir sin cimientos es la ruina.
·         Todo lo que se estanca se corrompe; por eso la vida no se detiene.
·         Cuando vivimos no para dañar a nadie: hemos alcanzado la plenitud.
·         La democracia sale de su letargo solo en los tiempos de campaña política; luego, vuelve a morir.
·         “Si vis pacem,  para bellum” : nos indica el reducto de perversidad que se anida en la deshumanización de la autoidolatría.
·         Las enfermedades y los vicios huyen: de quien respira conscientemente.
·         Como la llama derrite la cera de una vela; la sonrisa hace lo suyo con el prepotente.
·         Podemos mofarnos de la ética; pero su ausencia causa el derrumbe de los más preciados sueños.
·         La represión es como derramar parafina sobre el  fuego.
·         La mayor arma de destrucción masiva es la unión del poder económico con el poder político.
·         Ser millonario para ser infeliz: es más común de lo que nos podemos imaginar.
·         Cuando lo extraordinario nos parece ordinario: es señal que ha comenzado nuestra decadencia como civilización.
·         La tristeza se anida donde falta la fe.
·         Se siguen construyendo grandes edificios: sin importar a nadie la estatura de quienes vivan allí.
·         El lenguaje de cada ser es único: y entenderlo, el mayor privilegio.
·         La brevedad del tiempo no es una guillotina; es un trampolín.



lunes, 21 de octubre de 2013

jlfg-155
La marcha de la humanidad tiene que estar en manos de los humanos; no de los inhumanos.
Nuestra mayor debilidad es no confiar en la fuerza de nuestros pensamientos.
Como la verdad nunca estuvo en quienes se consideraban sus detentores; entonces con su derrumbe, la verdad sigue incólume.
No basta sonar; hay que trabajar. Pero sin sueños no hay nuevas realidades.
No hay posibilidad que la vida se vuelva monótona porque su esencia es la novedad.
El equilibrio emocional marca el inicio y el final de la madurez humana.
Vivir es convivir; no puede ser otra cosa, porque somos uno y una totalidad.
Somos un punto en medio de miles de millones hacia atrás y hacia adelante…, pero felizmente “un punto” formando parte del todo.
Nada es igual de todo lo que nos rodea; y cada uno de nosotros tampoco.
Todos queremos algo…, pero no nos olvidemos de lo más importante: ser.
Buscar “convencer”, generalmente es tiempo perdido; testimoniar es más eficaz.
La belleza de la noche son las estrellas; la del día: es tu presencia.
 Todo lo que cobra existencia es para salir al encuentro del otro; y nada es para sí mismo.
¿Basta huir de la corrupción? No. También no hay que serlo.
Conocer y respetar los procesos de ser y crecer de cada fenómeno o milagro: es la clave para no exasperare.
Cuando la alegría es verdadera se comparte y contagia sin necesidad del uso de estrategias.
Para existir necesitamos estar en el universo del otro y él en el nuestro.
La fuerza bruta necesita del escándalo para expresarse; el amor, del silencio y la paz.
No es necesario situar lo maravilloso en el futuro; ¡para ello está el presente!
La arrogancia es una máscara que se derrite ante el calor de la humildad.
La prepotencia  engaña a su víctima haciéndole creer que es un semidios.
Al corazón no le gusta polemizar con la razón; la deja que se estrelle sola.
Es difícil creer: cuando se exige ver.
La amistad para ocultarse la verdad; es una falsa amistad.

¡Cuántos miles de millones se invierten para mentir!

domingo, 20 de octubre de 2013

jlfg-154
El espacio público se ha vuelto un espacio privado por la expulsión de las mayorías.
Lo más importante, la educación, no se puede bajar al nivel de mercancía de mercado.
De lo que más se habla es de los derechos; y son los que están más ausentes.
La belleza es movimiento, la vida es movimiento, la verdad es movimiento. Lo estático es corrupción.
Creerse ser la medida de la verdad: es el peor error y contradicción.
Pareciera que todo es igual; pero nada lo es…, ni nosotros mismos.
Quien no se toma en serio: es imposible que tome en serio a los demás.
La mentira es como un océano; y la verdad, como una gota.
Faltando la coherencia: falto todo.
Todo es bello; y el egoísmo lo enfeece todo.
La comunicación más profunda es en silencio.
No se nace una vez…, sino siempre.
No hay nada más trascendente que lo cotidiano.
En realidad, no buscamos descansar sino caminar; es nuestro disfrute.
La armonía y perfección que contemplamos en la Naturaleza es la misma que habita en cada uno de nosotros; aunque persistamos en destruirla.
Cuando el centro de la vida es el amor: todo cobra color y vida; pero cuando no, todo se vuelve un destierro.
Los desengaños son los tragos amargos que hay en el camino…
Atravesamos por una etapa de manifiesta carencia de creatividad; hay demasiado seguimiento… sin más.
Estudiamos, no para saber sino para ser: es lo más acertado.
Si nos quedamos solos nos encontramos con un abismo…
Al final, la vida no es para si mismo sino para los otros.
Lo indeseable del poder es que esclaviza a quien lo detenta.

Sin líderes no hay futuro; los jefes son miopes y torpes.

viernes, 18 de octubre de 2013

Jlfg*153
La vida es un instante; el instante, una eternidad.
Hacer brotar una sonrisa es como hacer brotar una flor.
El lenguaje del cariño no son las palabras: esos son cantos de sirena.
Para descubrir al otro hay que silenciar el ego.
El amor desarma el miedo: aceptándolo.
Cuando uno nace no es un “aparecido”, y cuando muere, no es un desaparecido.
La inspiración para cantar es un regalo del Cielo que quiere impregnar de cielo la Tierra.
La juventud tiene la fuerza; el adulto, debiera tener la brújula.
Envejecer nos significa desencantarse; al contrario, ser ejemplo de fe y optimismo.
La comunión es la esencia de la vida y la fuente de la energía; el aislamiento es el polo opuesto.
Dar tiempo al otro es compartir el oro que tenemos.
En el encuentro verdadero: ninguno de se anula; y todos se potencian.
Compartir las cosas es más fácil; compartirse a sí mismo es la virtud.
La fuente del sentido de lo que hacemos no lo encontramos en el hacer; sino en el ser.
El resentimiento oculto es peor que la expresión de la emoción.
No vamos a ningún punto; estamos en él.
La avaricia se convierte en la peor idolatría.
Estamos en la vida para multiplicar no para quitar nada a nadie.
La vida se alimenta con vida; no con muerte.
Cuando se quiere empezar; hay que perdonar.
La vida es un don precioso; la justicia, aun mayor.
Las respuestas del amor son verdaderas cuando no se quedan en apariencias.
No es necesario obsesionarse por ser el mejor; y se puede optar por lo extraordinario de lo común y cotidiano.
Lo extraordinario esta en lo que denominamos lo ordinario y cotidiano.

Los pobres no solo son una mayoría sino también la mayor fuerza de la historia.